miércoles, 21 de diciembre de 2011

Mis amores



The youngest, Narkí.

The middle one, Fredo.

The older one, Minnie.

I will never forget you. Rocky. I love you, My heart screams your name, every day.


Angry Bird, the red one.

Bueno, este es el primer proyecto que he tratado de imitar de Cut out & Keep, que bueno... no digamos que es una hermosura, pero me gusta porque yo lo hice y me costó así que se merece mi cariño eterno :)







sábado, 17 de diciembre de 2011

Confesiones


Es el momento de una confesión… ¿Qué una? Muchas, más de las que quisiera.

Primera, SENSIBLE.
Estoy en esos –no tan- lindos días de mujer, en donde sabemos que no hemos traído ninguna vida al mundo, y por tanto tenemos que sufrir ya que no servimos al servicio de la reproducción. Yo al menos sufro mucho. Guata, mal humor, llorar, reír en exceso, nauseas. No, mal. Claro que no siempre es así, todo depende de cómo comience el día, y a decir verdad hoy… no fue el mejor comienzo.


Segunda, FRANCISCO.
Aquí va a quedar la embarrada, con crema y barro. Francisco, me gustaste, y creo que me había enamorado… pero todo había ocurrido demasiado tarde, al menos en mí.  Quería, de verdad que quería, pero soy cien ceros a la izquierda en asuntos de hombres. No sé cómo decirles lo que siento sin ponerme a llorar, ya que no sé cómo reaccionarán a pesar de saber lo que ustedes ya sienten. Me acuerdo de esa conversación a inicios de Enero de este año por chat, en donde te tuve que decir que no estaba segura. Estaba triste, terriblemente triste. Pero aun así lo hice porque no quería que sufrieras en un futuro próximo por mi culpa. Te quería. ¡Mierda, que te quería! Me acuerdo que cuando te dije eso, días después le dije a mi hermano, “Quiero verlo, Felipe, quiero verlo. Quiero ir a su casa y abrazarlo, lo quiero junto a mí”. Mi lindo hermano me dijo, “Anda y  sigue, a tu corazón, tu instinto. Busca como sea la dirección y anda”. Tú estarías es la casa de tu tío y traté de sacarte la dirección como fuese, a través de la Vale, mi curiosidad, Facebook, todo. Al final no lo logré, y después nos distanciamos un poco. Me fui a Bariloche e intenté “explotar” un poco mi femineidad. Coqueteaba, miraba y todo. Pero nunca pasó nada. Creo que aún te quería pero simplemente no lo quería reconocer ante mí.

Después cuando te pedí que fueras conmigo a mi graduación, pensaba “Que diga que sí. Que venga conmigo. Sería lo máximo”. Y ahí vino tu negativa.  Me quedó claro, ya no te pasaba nada conmigo. Yo como buena persona para pensar y racionalizar todo el día, pensaba, “Está bien, es totalmente normal. Tiene que seguir y yo también”. Pero ese yo impulsivo, estaba enojado.

Dejamos de hablar un tiempo por eso… y creo que nunca volvió nada a ser igual. No hablábamos, la conversación ya no era fluida como hace un año. Todo había cambiado.

Ahora estoy feliz y enojada. Porque me gusta verte feliz, me gusta verte querido y chistoso. Me gusta eso. Pero me enoja el hecho de saber de que nunca fui lo suficientemente valiente como para decirte todas las cosas bonitas y cursis que se me venían a la cabeza, porqué siempre apelé a que no quería ser como las típicas mujeres mamonas, que no pueden vivir sin un hombre que las cobije y que están llorando y llorando por el tipo que las pateó. No quería ser así. Pero ahora –bastante tarde, pero supongo que es mejor que nunca- me he dado cuenta de que soy de esas. Me gusta acurrucarme, me gusta abrazar, me gusta mirar largo aunque no pueda sostener la mirada mucho rato porque me pongo muy nerviosa, me gusta ser pequeña con él, me gusta hacer estupideces, me gusta decir cosas mamonas, aunque me den una vergüenza terrible porque siempre me he hecho la ruda, la fuerte, me gusta ser la que envía mensajes de la nada aunque esté todo el rato al lado del teléfono para saber qué respuesta obtendré. Sí, soy de las que se queda hasta tarde esperando una llamada, de las que espera bailar un lento con esa persona, de las que espera estar acostada junto a esa linda persona en el pasto y mirarla mucho rato sin decir nada, aunque me cueste más que decir un te amo.

Soy una mamona, una romántica, una mujer clásica, que le gusta mostrarse como la mujer moderna a la cual todo le pasa y cambia de amor como quién cambia de polera. Pero no soy así, soy mamona, me gustaría pasar todo el día con esa persona abrazados en la cama, ver tele juntos, ver una película a la cual no siempre le tomaremos atención. Sí, basta de máscaras.

Soy una romanticona que no sabe decir las cosas.

Pero soy una romanticona.

Para terminar con esta confesión debo decir que Pancho, estoy muy contenta por ti, de verdad que lo estoy. Estoy celosa también, no lo niego. Pero es más por el hecho de tener celos de ella, porque es capaz de decirte cosas lindas como siempre quise hacerlo, pero las cuales nunca me atreví a decir. Es por eso. Yo te quise, te quiero y creo que siempre te querré. Será inevitable. Ya que podría decir que eres la primera persona a la cual besé porque sentía algo real por ella.

Te quiero, Panchito. Siempre lo haré <3

PD: Siempre me acordaba de ti, en todo lugar casi…


Tercera, NECESIDAD.
Creo… realmente creo que necesito unos brazos fuertes que me sostengan. Es una metáfora, y quizás está muy influida por la Primera Confesión.


Cuarta, LOCURA.
Hice una locura, la cual ahora me va a traer consecuencias. Y lo peor… es que no sé qué hacer. Necesito de un amigo.


Quinta, RODRIGO.
Persona nueva con la cual no tengo idea que hacer.


Sexta, LUJURIA.
Creo que todos los rumores sobre mí, vale, son ciertos. Y la frase que me posteaste una vez en el muro, también.

martes, 15 de noviembre de 2011

Razones de mi enfermedad: un gran paso.

Estas son las razones que por lo general se llevan la una a la otra, asi que trataré de ponerlas en "orden":

Genética, mi abdomen de delantal:
Desde pequeña siempre tuve que controlar lo que comía ya que tendía a ser gordita. Además, que desde los 6-7 años ya tenía consciencia de mi cuerpo en relación a que era gorda, y me acuerdo que me frustraba. Mi adbomen de delantal parece de mentira, porque dicen que es "guata de pan", pero aquí viene el problema. No se elimina con ejercicio, dejando de comer o dietas. Midiendo 1.72 m, pesando 57 kg, con una estructura corporal grande (eso ya lo tengo pseudo-asumido), eso estaba mal, -sin contar con la falta de nutrientes- y ese adbomen seguía ahí. Ahora es por estética no les mentiré, pero despues será por salud. Esto no se lo imaginan, nunca me he puesto un bikini, trikini, tankini, o traje de baño de una pieza sintiendome a gusto. Tampoco me he puesto poleras apretadas sin ponerme faja. Nunca he disfrutado de los abrazos apretados del chico que me gusta por esta razón.

Frustración:
Nunca poder adelgazar, ni quitar ese tipo de abdomen. Esa era mi gran frustracion y, sentirme limitada cuando todas mis compañeras que pesaban 29, 30, a lo más 34 kg en tercero o cuarto básico, cuando yo pesaba como 40-42 kg. Siempre fue diferente.

No tener un amante:
No en el sentido connotacional que le da la sociedad. Me refiero a que alguien me quisiera como mujer. Entonces -estúpudamente- lo relacioné a mi físico. Quise cambarlo.

Comenzar a dejar de comer y vomitar:
Intenté muchas cosas, ejercicio, comer cosas diet y todas ese tipo de cosas. Pero nada surtió efecto. Por tanto dejé de comer, o comía muy poquito, o comía normal, pero después partía a vomitarlo. Era un sentimiento de culpa increible. El vomitar me daba pena, obviamente, pero creo que inconscientemente, me liberaba.

Dolores:
Dolores de estómago -estoy pensando que casi es crónico-, problemas digestivos, una colonoscopía, moretones en mi estomago, dolores de cabeza, caries, dolores de garganta, colon, problemas con mi periodo. Todo esto -es lo que pienso y lo que concluyo finalmente- es causa de mi trastorno.

Depresión:
Yo siempre fui alegre -obviamente super enrollada y perfeccionista, pero siempre muy alegre- y cariñosa por excelencia. Y ahora entiendo, yo lloraba mucho, pero eso es porque era sensible con ciertas cosas. Estoy segura que mi depresión es causa de mi trastorno alimenticio.

Autodestrucción:
Creo que esta misma depresión la que me insitó a autodestruirme. Golpes, cortes y maltrato psicológico de mí para mí. Era lo peor ver tu imagen distorsionada de esa forma en el espejo.

Parametros Culturales y Sociales:
La chica delgada y con bikini blanco siempre será la más codiciada. Muchas gracias, Atte, mi autoestima.

Baja autoestima:
Aquí llega todo, poca valoración propia y la misma descalificación, y creo que desde aquí comienza un dichoso circulo vicioso. Y todo vuelve a rodar nuevamente. Así de triste.

Solución -aparentemente- demaciado lejana:
La única solución para esto son los tratamientos quirúrgicos. O me opero o me hago tratamientos con calor. La operación tiene que ser después de tener hijos, y quiero tener muchos hijos -sorry por la pareja o posible persona que me quiera y lea esto, pero de verdad, es así-, y no estoy dispuesta a sacarme piel -porque en eso consistiría parte de la operación- para después no tener la suficiente para mi embarazo. No, señor. Entonces esta opción sería aconsejable, dentro de... un mínimo de 25-30 años. También, la otra opcón estética -cavitación, radiofrecuencia tripolar, drenaje linfático-, es a largo plazo, ya que los valores son entre 300.000 y 1.000.000 de pesos. No puedo costear eso, y no quiero que mi mamá lo haga por mí. Ella lo necesita más que yo.

No se que puedo concluir despues de todo. Sólo sé que tengo este trastorno y lo estoy intentando superar. No lo superaré mañana ni en una semana, pero lo estoy intentando. Me cuesta y me duele. Mucho. Lo peor de este tipo de trastorno al igual que el de Borderline -más adelante, más adelante-, se lleva en parte por toda la vida. No con el trastorno compulsivo en sí, pero si está latente.

Creo que me acabo de destapar. Esto es complicado para mí, porque me da vergüenza reconocerlo.