jueves, 28 de abril de 2011

Esto va para tí...

Hoy, buscándote por todas partes, pensaba: "Mi amor, mi niño, cada vez estoy más cerca de tí". Gritaba tu nombre, tu sobrenombre, tu otro nombre, todos tus nombres cariñosos para que volvieras a mí. Un gimoteo, un aullido, un ladrido, habria bastado para yo haberte encontrado.

No gemiste, no aullaste, no ladraste... sólo encontré tu sangre.

Caminé por todas partes gritando, preguntándole a la gente, volviendo a gritar tu nombre y mostrando tu foto a todos los ojos curiosos que no entendían mi gran pena. Te busqué, ¡Dios sabe cuanto te busqué! Pensé en tí cada momento de este día. Tanto, que duele. Lloré por las calles, sí cariñito mío, lloré. No podía dejar de llorar, alguna que otra persona me emocionaba con lo que decía y la suave lágrima de la pena no dudó en hacerse notar entre mis pestañas.

Sentí un gemido, comencé a gritar, seguía gimiendo... pero no, no eras tú. Era otro perrito que estaba mañoso. Tú estabas herido... estabas sangrando. ¡No pude resistir el ver tu sangre en el piso! ¡No pude! ¡No pude! Quería tener cerca a la persona que es responsable es tu pérdida, para así matarla con mis propias manos...

¡Eras mi hijo! ¡Eres mi hijo! ¡Por la cresta, mi hijo!

Es un dolor tan grande, tan grande... no puedo decir realmente como me siento, sólo sé que no estoy bien, que daría hasta mi brazo por volverlo a ver, por saber que está bien, por saber que vive, por saber que murió bien, por saber... por saber algo de tí, mi gordito hermoso.

Me han desgarrado parte de mi alma, tú eras el séptimo miembro de la familia Ochoa Cornejo, eras mi revoltoso, mi hermoso, mi loco, mi locura... eras mío y ahora eres de la vida.

Ahora ninguno me despertará con su cara loca en mi rostro, ninguno comenzará a estirarse en una indirecta de que le den cariño, ninguno se acomodará en mi falda como lo hacías tú, ninguno podrá suplirte, ninguno. Eres hermoso a tú manera, eres loco a tu manera, eres PERFECTO a tú manera.

Yo te amo. Sí, yo puedo decir que te amo. Lo he dicho pocas veces a personas contadas, pero yo te amo, te adoro... siempre serás mi rocky, mi rockola, mi rocko, mi gordigordi, mi locura, mi amor, mi dulzura, mi cosita, mi bebé, mi niño... siempre serás mi pequeño.

Siempre gruñias por el Fredo y yo decía que los quería a todos por igual, pero que a tí te quería de mucho antes. A ti te quería y admiraba para ser un "simple" perro, como diría cualquiera. Siempre estabas entre mis peluches para que la mamá no nos descubriera, siempre dormias a mi lado, siempre se acostabas a mi lado, siempre estuviste ahí. Siempre, nunca hubo un "esa vez donde no estuviste..."

Te fui a buscar a la Rotonda, allá fuera de las Lomas... no estabas, era un perro perdido blanco, pero no eras tú. Quise ayudarlo, pero estaba asustado y no me dejó. ¿Habrás estado así de asustado? ¿Te habrás perdido escapando de alguien? ¿Alguien te logró atrapar?
Si hubieses estado así de asustado, ya me imagino tu reacción. Habrías agachado la cabeza, agachado tus hombritos y te habrias tirado al suelo boca arriba, cosa de que no pudieran tomar tu lomo. Pero tu sabes pequeño granuja, que eso no dice nada.... lo sabes, yo logro sacarte de todas las posiciones que haces. Yo te conozco perfectamente.

Buenas noches mi vida, que estés bien donde estés.
Te quiero, te adoro y anhelo.
Lloro cada vez que pienso que no te volveré a ver. Mi único consuelo es que seas feliz dentro de mi corazón y de que tú tengas un lugar para mí en el tuyo.