martes, 15 de febrero de 2011

Fantasmas del Pasado - Nicholas Sparks

Capítulo 8 / Página 160 - 163 / Biblioteca / Jeremy y Lexie

   Algunas madres empezaron a llamar a los pocos niños que no habían estado atentos a la narración, y unos breves momentos mas tarde Lexia se inconrporó al grupo que estaba apunto de abandonar la sala infantil. Cuando vio a Jeremy fue directamente hacia él.
   -Supongo que estás listo para empezar a examinar los diarios -conjeturó.
   -Si todavía te queda tiempo para buscalos, perfecto, aunque aún no he terminado con los mapas. De todos modos, hay otra cosa de la que quería hablarte.
   -¿Ah, sí?
   Lexie irguió la barbilla ligeramente.
   Mientras Jeremy pensaba en el modo de pedirle que fuera con él a la fiesta, se sintió invadido por una sensación de embriaguez absolutamente extraña.
   -El alcalde ha venido a contarme lo de la fiesta de esta noche en la plantación de Lawson, y no está seguro de si seré capaz de encontrar el lugar yo solo, así que me ha sugerido que busque a alguien que sepa llegar hasta allí. Y bueno, ya que tú eres la única persona que conozco en el pueblo, me preguntaba si no te importaría acompañarme.
   Durante un larguísimo momento que pareció eterno, Lexie no dijo nada.
   -¡Cómo no! -exclamó finalmente.
   La respuesta cogió a Jeremy desprevenido.
   -¿Cómo has dicho?
   -Oh, perdona; no me refería a tu propuesta. Estaba pensando en la forma tan maquiavélica que tiene el alcalde de hacer las cosas. Sabe que evito asistir a eventos como el de esta noche diempre que puedo, a menos que no esten directamente vinculados con la biblioteca. Habrá pensado que le diría que no si él me lo pedía, asi que ha urdido un plan para que me lo pidas tú. Y mira por dónde se ha salido con la suya, ya que eso es precisamente lo que acabas de hacer: pedirme que te acompañe porque el alcalde te lo ha dicho.
   Jeremy parpadeó varias veces, intentando comprender el sentido de la disertación que acababa de escuchar, aunque sólo lo logró a medias. ¿Quién habría sugerido que fuera con Lexie? ¿El alcalde, o él?
   -¿Por qué tengo la terrible sensación de estar en medio de un culebrón?
   -Porque lo estás. Se llama vivir en una pequeña localidad sureña.
   Preplejo, Jeremy se quedó callado un momento, y después agregó:
   -¿De veras crees que el alcalde ha planeado todo esto?
   -Sé que lo ha hecho. De entrada puede parecerte un pobre zoquete, pero tiene la habilidad de conseguir que todos hagan exactamente lo que él quiere, haciéndoles creer que la idea no parte de él sino de ellos. ¿Por qué otra razón crees que todavía te alojas en el Greenleaf?
   Jeremy hundió las manos en los bolsillos y consideró la explicación de Lexie.
   -Mira, no te preocupes. No tienes que venir. Estoy seguro de que encontraré el lugar yo solo.
   Ella se llevó las manos a las caderas y lo miró fijamente.
   -¿Me estas diciendo que no quieres que te acompañe?
   Jeremy se quedó paralizado, sin saber qué responder.
   -Bueno, sólo pensé que ya que el alcalde...
   -¿Quires que vaya contigo o no? -insistió Lexie.
   -Claro. pero si tú no...
   -Entonces,vuélmemlo a pedir.
   -¿Cómo has dicho?
   -Pídeme que te acompañe esta noche. Pero esta vez sin nombrar al alcalde; y no uses la excusa de que me necesitas para no perderte. Di algo como: << Me encantaría que me acompañaras a la cena esta noche. ¿Te parece bien si paso a recogerte más tarde? >>.
   Jeremy la miró fijamente, intentando descifrar si ella estaba hablando en serio.
   -¿Quieres que te diga esas palabras?
   -Si no lo haces, interpretaré ques es idea del alcalde, y entonces no iré. Pero si tú me pides, tiene que ser porque quieras que te acompañe, así que usa el tono adecuado.
   Jeremy se sintió tan nervioso como un chiquillo ante el primer día de escuela.
   -Me encantaría que me acompañaras a la cena esta noche. ¿Te parece bien si paso a recogerte más tarde?
   Ella sonrió y apoyó la mano en el hombro de Jeremy.
   -Caramba, señor Marsh -gorjeó-. Estaré más que encantanda.
   Minutos más tarde Jeremy todavía se sentía aturdido, mientras observaba cómo Lexie agrupaba los diarios guardados en iun arcón cerrado con llave que habñia en la sala de los originales. Las mujeres en Nueva York simplemente no le hablaban del modo en que lo hacía ella. No estaba seguro de si Lexie había sido razonable o no, o ni una cosa ni la otra. << Vuélmemlo a pedir y usa el tono adecuado. >> ¿Qué clase de mujer decía una cosa así? ¿ Y por qué diantre le habría parecido una petición tan... ocurrente?
   No estaba seguro, y de repente, la historia de las luces y la oportunidad de aparecer en televisiñon le parecieron simplemente unos detalles irrisiorios. Mientras seguí contemplando a Lexie, sólo podía pensar en la calidez de su mano cuando la había puesto con tanta dulzura sobre su brazo.

Debo decir que me reí bastante, porque la mayoría de las personas pensaría que es muy extraño hacer lo que Lex hizo, pero a mí... no me parece así. 
Yo ya lo he hecho.